Solo

Arde el cielo en tus manos, 

Quemas tan despacio mis sentimientos, 

Que no distingo si estoy muriendo. 

O estoy volviendo a nacer en esta mezcla de placer y de dolor 

Si sé que no te tengo. 

Me das tu cuerpo y tu pasión pero jamás tendré tu corazón

Porque tu vida ya tiene dueño. 



Aunque seas tan lejana, no puedo dejarte si yo te amo prefiero 

Esto a no tener nada. 

De no dejar de preguntar qué voy hacer cuando no estas, 

Y disfrutar esto que siento ahora. 

Emborracharme de tu piel en este frío cuarto de un hotel 

Donde eres mía por una hora. 



Pero te vas de aquí, y yo me quedo así, sangrando mi espíritu 

En un papel, bebiendo el vino de la soledad 

Sabrá mi tiempo de transcurrir pero de olvidarte jamás sabrá 



Calla el beso sin tus labios en cada regreso que trae el viento 

Deshoja olvido mi pensamiento, tu sombra busca en la pared 

Y no descubre amanecer cuando tu ausencia vive en mi silencio. 

Me ahoga el frío el ardor y este roció en mi habitación 

Donde agoniza mi desconsuelo. 



Vuela libre lo pasado, otra vida escribe lo que soñamos 

Entre lo absurdo y lo imaginario 

En un instante de pasión nos despojamos del dolor 

Y el secreto donde nos amamos 

El mundo es solo una ilusión como un milagro 

Sin explicación entristecido si nos dejamos.

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