Puna sola

En las honduras azules, 
contra el metal de la altura, 
se queda como pensando, 
lejos, la Puna. 
Se queda, como pensando, 
lejos, la Puna.
 
Los ojos de las vicuñas, 
se llevan lentas las nubes, 
arriba en los remolinos, 
la pena sube.
 
Unos condores altísimos, 
borrando su sombra negra, 
la Puna abajo velando, 
con sus arenas. 
La Puna abajo velando, 
con sus arenas.
 
La Altipampa en su infinito, 
se duerme en largas lagunas, 
y unos corderos la llevan, 
hasta la luna. 
Y unos corderos la llevan, 
hasta la luna.
 
Los ojos de las vicuñas, 
se llevan lentas las nubes, 
arriba en los remolinos, 
la pena sube.
 
Unos condores altísimos, 
borrando su sombra negra, 
la Puna abajo velando, 
con sus arenas. 
La Puna abajo velando, 
con sus arenas.
 
Por las salinas, 
pisando el musgo de su silencio, 
el hombre solo, 
es como una ala rota del viento. 
El hombre solo, 
es como una ala rota del viento.

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