Milonga del que se ausenta

Empecé a quererla porque sí, por nada… 

Fue como un dormirme sobre la guitarra 

y soñar milongas, cifras y zambas. 

Llegaba como llega el día en las enramadas: 

un puña'o de trinos, un murmullo de alas, 

y un beso prendido en el pico, como una calandria. 

Yo andaba curando una herida que hacía tiempo sangraba, 

de despecho y rabia, y ella con sus besos y sus manos blancas, 

tejió telaraña pa' cicatrizarla. 



Me alejo de ti, no puedo llorar, 

se queda en la noche tendido mi canto, 

marcando distancia. 



Qué triste ha de ser el mañana 

sin una esperanza. 

Qué oscuro el camino, la vida 

si no hay luz en el alma. 



Me alejo de ti, no puedo olvidar 

que al cielo mirabas y el llanto a tus ojos 

temblando asomaba. 



La lluvia tal vez te diga al caer 

que en algún camino se moja con llanto 

mi pobre pañuelo. 



No esperes en vano el regreso 

tras de tu ventana, 

las nubes que hoy cruzan el cielo 

no has de ver mañana. 



Me alejo de ti, no quiero llorar, 

pero emocionado mirando el camino 

mis ojos se empañan.

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