La luz de la ciudad

Me despierta la luz de la ciudad, 
el rumor de los autos al pasar. 
Las distancias se empiezan a sentir, 
las palabras se empiezan a escribir. 
Caminar por el filo no está mal, 
tomar nuevos caminos para andar. 
Tal vez, lo que vamos a encontrar, 
no es lo que salimos a buscar. 
 
Me hipnotiza la luz de tu ciudad, 
tantas calles que gritan sin parar. 
Son millones de historias por contar, 
ilusiones que viajan sin chocar. 
Y me voy entregando, sin pensar, 
a esta nueva manera de mirar 
para no sentirme más solo… 
 
Hoy, voy a buscarte, voy a encontrarte, 
voy a sentirme vivo, al final. 
Voy a sacarte de esta locura, 
preso de tu cintura. 
Hoy, vas a escucharme, vas a mirarme, 
voy a correr el riesgo, al final. 
Voy a abrazarme de esta aventura, 
al final… 
 
Y de nuevo me acuesto con el sol, 
que ya va comenzando a molestar, 
sin haber convencido a nadie más, 
con los brazos vencidos de esperar. 
Pero todo comienza una vez más, 
y me das otra oportunidad. 
Tal vez, lo que vamos a encontrar, 
no es lo que salimos a buscar.

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