En blanco y negro

Tuve tropilla de un pelo 

yo también como el mejor, 

tropilla de pelo oscuro 

mesmito como el dolor, 

oscura como mis penas, 

oscura como mi suerte, 

en el pago la llamaban 

“La tropilla de la muerte”. 



Cuatro pingos todos negros, 

justo como pa’ un entierro, 

cuatro pingos todos negros 

como pa’ cinchar un muerto. 

Mas todos en su negrura 

tenían su cinta clara, 

como una estrella en la noche, 

como el lucero en el alba. 



Uno tenía el pico blanco, 

otro las manos vendadas, 

otro una estrella en la frente 

como manchado de esperanza, 

otro tenía un lunarejo 

mesmo en el medio del anca, 

como llevando pa’ siempre 

enancada una luz mala. 



Vos, china, sos negra de alma, 

negra como mis caballos, 

bien oscurita por dentro 

y con el cuerpo bien blanco. 

Blanco tu cuerpo y oscura 

como mis pingos tu alma, 

¡parecés de mi tropìlla!, 

perdoná la comparancia.

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