Corazon en vuelo

Vino del Monte Robado, 

la pena vino con él, 

su alma es de palo quemado, 

color de tierra su piel. 



Mira de lejos su pago 

porque no pudo poder 

ser un retoño del árbol 

que cobijó su niñez. 



Allá dejó su Quebracho 

mirándolo florecer, 

dejó su luna de adobe 

y una chinita de miel. 



La pucha con el destino, 

que yo lo sufro con él, 

te pesca triste, solito, 

y con el alma al revés. 



A veces cuando se topa 

con el fragor del alcohol, 

le sale un diablo de fuego 

para espantar su dolor. 



Cuando la pena se ahonda 

como su pueblo marrón, 

y él saca al pueblo su pena 

y alivia su corazón. 



Quien sabe regrese un día 

al pago donde nació, 

lo llora el viento paisano 

como si llorara Dios. 



La pucha con el destino, 

que yo lo sufro con él, 

te pesca triste, solito, 

y con el alma al revés.

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